Los alambres obtenidos mediante un tratamiento térmico de recocido poseen una notable ductilidad. Son comúnmente utilizados en construcciones civiles (como refuerzo de estructuras de acero), en agricultura (para fijar la paja) y en la industria (para contener residuos).
La versatilidad de estos materiales los convierte en una elección confiable en diversos sectores.





